La Isla de Tabarca es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana y uno de los rincones más especiales del Mediterráneo. Pequeña en tamaño pero enorme en encanto, combina historia, naturaleza y tradición marinera en un entorno protegido de aguas cristalinas.
Reserva Marina desde 1986, ideal para disfrutar de playas y calas de aguas transparentes.
Conjunto histórico amurallado, con calles tranquilas y casas llenas de carácter.
Ambiente relajado, perfecto para desconectar del ritmo de la ciudad.
El acceso es exclusivamente por mar:
Desde Santa Pola (la opción más rápida y frecuente), desde Alicante y en temporada alta también hay salidas desde otras localidades cercanas como Benidorm o Torrevieja.
La mayoría de visitantes pasan el día en la isla, aunque también existe la posibilidad de alojarse y vivir la experiencia con más calma.
Tabarca es sol, historia y mar en su estado más puro. Un destino perfecto para una escapada diferente, donde cada rincón invita a quedarse un poco más.